Fin de semana en el río con la familia.
Hora de almuerzo.
Camino a un negocio a comprar algunas cosas.
Entro a una botillería de pueblo perdido en la cordillera.
Saludo al caballero y le pregunto ¿cómo va la cosa?
Me dice que bien, que el verano hay más movimiento.
En eso llega un camión a entregar productos.
El distribuidor baja el pedido y le dice al caballero:
¿Va a pedir vino?
Sí, tírame 6 display de vino en caja.
¿Y en botella?…
Y aquí el suelo tembló.
Un caballero,
en una botillería,
en un pueblo perdido en la cordillera,
al lado de un río,
a la hora de almuerzo,
se lanza una frase que podría ser una charla TED para ciertos gerentes:
NO, EL VINO EMBOTELLADO SE CHANTÓ.
Así tal cual. Con esa crudeza, claridad y sobre todo visión de negocio.
Dijo de la manera ‘más chilena posible’ cómo nos va.
Si quieres saber más, o que te consiga el dato del caballero, escríbeme.
pd: No tengo nada más que decir, el caballero lo dijo todo.

