Mientras, Tío Enrique prepara unas líneas de dudosa procedencia con su carnet encima de la mesa en un cumpleaños infantil.

En eso llama a Benja, su sobrino de ocho años.

‘Benja, ven, prueba esto conmigo’

¿Qué mierda estás haciendo? - le pregunta Susana, la mamá de Benja.

A lo que el Tío Enrique responde: ‘Tranqui, si es Vitamina C’.

Mientras, Tío Enrique prepara unos cigarrillos de dudosa procedencia con sus manos encima de la mesa en un cumpleaños infantil.

En eso llama a Benja, su sobrino de ocho años.

‘Benja, ven, prueba esto conmigo’

¿Qué mierda estás haciendo? - le pregunta Susana, la mamá de Benja.

A lo que el Tío Enrique responde: ‘Tranqui, si es Orégano’.

Mientras, Tío Enrique prepara unas copas de conocida procedencia con su mano encima de la mesa en un cumpleaños infantil.

En eso llama a Benja, su sobrino de ocho años.

‘Benja, ven, prueba esto conmigo’

¿Qué mierda estás haciendo? - le pregunta Susana, la mamá de Benja.

A lo que el Tío Enrique responde: ‘Tranqui, si es Champín’.

Si los dos primeros te parecieron un crimen, ¿por qué el tercero te parece tierno?

Lo más importante es entender por qué los niños no deben tomar símiles, imitaciones o derechamente ‘mocktails’.

No tienen el criterio para entender que es un sustituto.

Lo procesan como una conducta adulta anticipada.

Queda validado para futuras tomas de decisiones.

¿Han visto esos niños que terminan hospitalizados por exceso de alcohol?

La estadística dice que el acceso y la validación familiar son los principales factores.

Ni siquiera los amigos.
Ni la calle.
Ni ellos solos.

La familia.

No jueguen con el cerebro de los niños.

CHAMPÍN NO MERECE LINK

pd: Ya les di los fundamentos. Ahora eduquen como quieran.

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