Una persona en promedio toma 2 a 4 pastillas al día.
Una persona en promedio toma 1 a 2 latas de algún líquido al día.
Odio las pastillas.
Son necesarias especialmente si estás en un tratamiento importante.
Odio las pastillas por lo que representan en esta sociedad.
Inmediatez contra el esfuerzo de hacer un cambio.
No son mis amigas, diría mi hija.
Un ejemplo: el 70% de los dolores de cabeza se solucionan con un buen sueño, abundante agua y si golpearás con una silla en la cabeza a tu jefe para bajar tu carga tensional.
Si nada de eso ayuda, ok, pastillas.
¿Y sabes quién está de acuerdo conmigo? Nuestra querida generación Z.
Si los haces elegir tomar un remedio, prefieren otra presentación.
Y la industria de la cerveza ya escuchó.
Saquen sus libretas: Los remedios del futuro se venderán en lata.
Vayan a Google y busquen Mello Beer.
¿Prefieres ir al Doctor Simi a comprar tus suplementos o que vengan en tu pedido del supermercado?
¿Prefieres andar con un pastillero como mis abuelas (que lo necesitan) o con una lata en la mano?
Convirtieron su cerveza en una justificación de salud.
No solo le sacaron el alcohol (que hace mucho por tu salud), además le agregaron magnesio, extracto de bálsamo y manzanilla, elementos naturales para que no andes muriendo de sueño, con cansancio y fatiga.
Lo interesante es que si piensas en el ‘vecindario’ de este producto, no son las cervezas como tal.
Se mudaron del barrio de las 'Bebidas' al barrio de la 'Salud', donde el metro cuadrado se paga más caro.
Interesante, ¿cierto?
pd: “González, ¿Qué hace tomando cerveza en el trabajo?
pd2: “Estoy tomando mis remedios, jefe.” (Sillazo).

