Uno de los vinos más interesantes que diseñé en mi vida tenía un detalle:
No tenía cosecha.
Sígueme la idea porque te puede hacer ganar unos pesos extra.
Para una edición aniversario había que lanzar un vino nuevo, único, irrepetible.
Mi idea suicida: Non Vintage Pinot Noir Ultra Premium.
En chileno: Un Pinot caro que no tuviera cosecha.
Una locura. Y así me lo dijeron.
Hasta que probaron una muestra.
La complejidad que tenía ese vino. Una delicia.
Se hicieron 2.000 botellas y se vendieron en 3 llamados telefónicos.
¿Por qué?
Porque eran irrepetibles.
Un non-vintage refleja más el estilo de la bodega que del terroir.
Depende más de mi paladar que de condiciones climáticas.
Créeme que un ajuste del 0,8% hizo toda la diferencia.
Y eso no se puede copiar.
Grandes espumantes y tintos del mundo no tienen cosecha en sus etiquetas.
A la gente no le importa el año, ni el valle, ni el terroir, ni nada.
Le importa la historia que le contaste, como esta que te acabo de contar.
Y que luego el p*** vino sepa tan rico como dijiste que iba a estar.
Eso. En tu marca. O en tu proyecto. O en tu día a día. Cada día.
Para los que no saben, el BSM° Score es una auditoría técnica de 12 pilares para medir si tu marca es un negocio sólido o un hobby caro.
El Pilar #9 mide tu defensa: ¿Si Coca-Cola quiere copiar tu producto mañana, puede?
Si la respuesta es “sí”, eres un commodity.
Si la respuesta es “no”, comunícalo mejor entonces.
pd: Cada vez que Coca-Cola no puede replicar un producto, compra la compañía. Ojo ahí.

