Despertar, café en grano molido, cafetera italiana, taza de café grande.
Todas mis mañanas son iguales. Incluso el fin de semana.
He estudiado el café con casi la misma devoción que el vino.
Fue el café que me llevó al mundo de las microbiotas y cómo está conectada a nuestro intestino y nuestro cerebro.
En resumen. Piensas lo que comes o bebes.
Si comes o bebes mierda, piensas mierda.
Si comes o bebes sano, piensas.
Y si nos ponemos a pensar, el café ha hecho el viaje que las bebidas con alcohol deben hacer.
Nadie se espanta por el café instantáneo, excepto los sin vida.
Y el público que quiere leer o probar cafés de distintos terroir, encuentra lugares, con precios caros para la experiencia.
Pero no intentan venderle a todo el mundo el café de montaña como si fuera en polvo.
Y nadie se espanta por el café descafeinado.
Porque entendieron que podían vender una versión SIN al mismo precio o incluso más caro.
Imagina que tu única propuesta de valor sea UN ingrediente dentro del envase.
He ahí tus resultados.
Para las marcas pensantes, la Guía.
pd: He degustado varias marcas pero aún no son subidas porque estoy afinando el diseño. Este año el concepto es el minimalismo. Poner menos es difícil. Llenar con tonteras es fácil. Si no vean sus revistas favoritas.
pd2: Recuerdo la primera vez que estuve en una plantación de café. Me enamoré de su historia igual que el vino. Y el mismo día estuve en una plantación de chocolate. Algún día sacaré una guía de chocolate. ¿Sin cacao? No.


