Esta semana ocurrió algo muy interesante.
4 podcasts de los más escuchados en Chile, hablaron sobre vino.
Desde sus miradas, su humor, su audiencia, pero dedicaron varios minutos a hablar sobre vino chileno.
¿Habrá sido una jugada de Wines of Chipre?
No creo. Si lo fue, los aplaudo. Si no, aún no lo han sabido capitalizar.
Para que tengan una idea. La suma de esos 4 podcasts representa más o menos 2 millones de personas atentas por 15 minutos sobre vino chileno.
Es una campaña masiva, orgánica, y sobre todo muy patética de ver como nadie del rubro la entiende.
¿Saben cómo sé que no fue una movida comercial?
Porque cuando revisas el contenido de estos podcasts, los comentarios son de clientes reales, diciendo sus marcas favoritas, o sus gustos personales.
No hay ninguna marca de vino comentando, no hay ninguna organización comentando, no hay nadie del vino comentando.
¿Qué es lo más gracioso? He ahí sus resultados.
Están desesperados por vender. No saben dónde viven sus clientes.
‘Tomás va a morir’ incluso dejó abierto el espacio publicitario para Concha y Toro o cualquier viña que quiera ser parte de la conversación.
Veamos si algún gerente boomer aprueba esa campaña de marketing.
Mientras, las cervezas no lo piensan dos veces. Llevan años auspiciando estos espacios.
¿Qué BSM° debería ir a un podcast?
Como dirían las girlies, se vienen cositas.
pd: Si los podcasts lo piden así como si nada, ¿por qué yo no?
pd2: También hablaron de opciones sin alcohol. Lo mejor, fue que todos las mencionaron como parte del día a día. Y de eso se trata. Espero entiendan.


