Ayer escuchaba un podcast y un tipo capísimo decía:
“Una persona que puede tomarse una copa de vino al almuerzo todos los días, claramente no es un trabajador asalariado.”
Y aunque podamos discutir de especulaciones sobre la sociedad, tiene razón.
Por eso me molesta tanto que insistan con pagar publirreportajes diciendo que el vino es sano, seguro, o la palabra que les hayan dicho el equipo de marketing.
Así que cada vez que veas que una revista en papel o digital, escribe sobre una marca o una asociación o un producto, y en realidad no había nada nuevo que contar,
te apostaría un mocktail a que es un publirreportaje.
Como las 3 publicaciones de esta semana en distintos medios sobre que el vino es sano.
¿Y si hubieses gastado ese presupuesto de marketing en una etiqueta más bonita?
¿O en estudiar a tu cliente?
¿O en decirme qué experiencia me hace sentir tu vino?
Dime que tu vino es rico. Pero no me mientas.
Porque si me mientes, no sé contra quién compararte.
Y la cabeza del consumidor siempre quiere comparar tu marca con la competencia.
El Pilar 11 se trata sobre el vecindario.
Si te metes en salud, compites con otras actividades.
Si te metes en nutrición, compites con suplementos.
Si te metes en bebidas, compites con experiencias.
Si te metes en vinos, compites con marcas igual de fomes y que están innovando cero.
Ahí está un poco más fácil.
pd: El vino desalcoholizado sí es sano. Lo toman embarazadas y deportistas.
pd2: Necesitas 10 copas de vino tinto para igualar la dosis de resveratrol que tiene un puñado de arándanos. No es sano.


