No me bañé, peiné, arreglé, saqué el auto, y manejé hasta un restaurant para pedir un vaso de agua.
Y aquí tienes dos caminos que ya están tomando en otras partes del mundo:
Vende agua cara. Italiana. Con huella de carbono gigante. Pero cara.
Vende opciones sin alcohol. Fácil de tomar. Atractiva. Disfrutable.
Sea agua cara o bebidas sin alcohol, ambas tienen algo que el vaso de agua no tiene.
Margen.
Si me sirves agua en un vaso que vale 6 por luca en el supermercado, te voy a pagar $300.
Si me traes agua cristalina de un manantial de Italia o Francia donde bebían los monjes antes de meditar en una copa de cristal y una rodaja de limón o una flor flotando en ella.
Ok, te ganaste lo que quieras cobrarme.
Y lo mismo con las opciones sin alcohol.
¿Es más fácil vender un vaso con agua? ¿Necesita menos preparación? ¿Genera menos cristalería que lavar?
Nadie vuelve a tu restaurant o tu bar por un vaso con agua.
Por un mocktail bien hecho si.
Te dejo el gráfico. Para que vuelvas a pensarlo.

Elaboración propia en base a datos de GoFoodservice.
Lo que sea que prepare para el 1 de Agosto se enfocará en este espacio.
Cómo vender opciones sin alcohol. Cómo presentarlas. Servirlas. Costearlas.
Esa es la meta.
Mientras mira la web. Ahí está todo.
pd: Tasting de 7 copas, todas con agua. Te cuento más aquí.
pd2: Voy a empaquetar todo lo que sé para que cualquiera pueda implementarlo en su negocio. Así debería ser… o les gusta la información para tenerla solamente?




