Ser tan famoso pero tan tímido que debes tomarte un corto de alcohol para poder relacionarte en público.
Hacerlo tantas veces que al final ya te tomas el corto de alcohol para ir al súper o incluso solo para ver tele.
Así se pilló Tom Holland, el último Spiderman.
Lo que aprendió fue que el alcohol no te da herramientas sociales, solo te apaga el cerebro.
Se metió al Dry January y dejó de tomar un mes.
Como se sintió bien (créeme, te sientes bien, pero no necesitas que sea en enero), decidió no volver a tomar.
¿Eres famoso y dejaste el alcohol? Fórmula perfecta para una marca sin alcohol.
Y lanzó Bero, una cerveza sin alcohol.
10 millones de dólares en ventas el primer año. Fácil cuando trabajas con dos monstruos de la industria cervecera gringa. Bueno, eres Spiderman.
Su mejor movimiento, negociar entregas gratis con Amazon en todo EEUU.
Podrías hacer lo mismo con MercadoLibre pero te gustan más los Black Friday y vender con descuentos.
‘Un gran poder conlleva una gran responsabilidad’
Así que entrar al mundo sin alcohol no es para perdedores.
Al contrario. Hacer un producto sin alcohol es más difícil que hacer uno con alcohol.
La gracia está en que es más fácil de vender. Pero no sé si están listos para esa conversación.
Si estos 12 pilares no te cambian el negocio, ni todo Marvel podrá.
pd: La primera edición a $4.000 se la llevaron 10 personas. Esta segunda versión a 10.000 va 4 de 10. Cuando suene la campana en el 10 de 10, subimos precio. ¿Bonito, no?
pd2: Yo sé que todos se creen superhéroes. Pero cuando veo sus números más se parecen al Chapulín, por lo Colorado.


