Recibí un mensaje desde Europa un domingo a las 08:14 de la mañana.
La mayoría intentaría matar a quien molesta tan temprano.
¿¿Cómo me ‘escribih’ tan temprano??, diría cualquier persona normal.
Yo estaba tomando desayuno en la terraza porque soy un señor de 40 años que se despierta a las 06:00 los domingos por la espalda o por hambre.
Y pensé: ¿¿Cómo me ‘escribih’ tan temprano??
La verdad, era el mensaje de un diseñador especialista en branding de bebidas, dándome un par de tips de cómo mejorar la legibilidad de mis textos.
En simple: Cómo hacer que se lean mejor.
Lo que la gente consideraría una molestia, para mí fue una asesoría gratuita de alto valor que mejoró la visual de mi contenido un 500%.
Gratis. Porque es buena persona. Porque quiere que al resto le vaya bien. Por respeto.
Ahora dime la verdad, ¿cuánta gente conoces que sea así?
Y no hablo de tu compañero de universidad que te consigue pega cada vez que te despiden.
Hablo de un conocido, a kilómetros de distancia, que quiere que te vaya bien.
Eso nos falta: Colaborar porque no somos unos mediocres envidiosos.
Seamos buenas personas. O van a morir solos y pobres.
Fue tan potente la ayuda desinteresada que haré lo mismo.
Les regalaré un Playbook para que lo estudien. El primero. El número 1.
Para que les vaya mejor, saquen ideas y disfruten. Y ganen dinero.
Cada Playbook es mejor que el anterior. Por eso es más caro.
Envíame un mail y te lo mando, sin concursos ni sorteos.
Todo por ayudar a otros tal como me ayudaron a mí.
pd: Que nunca te moleste un mensaje de mejora. Somos intrínsecamente mediocres. Agradece que alguien se tomó el tiempo de decirte cómo dejar de serlo.
pd2: Pueden seguir a este maestro del branding en @marianozan.


