No me mientas.

Te has subido a tu propio auto, te has mirado en el espejo retrovisor o en el espejo del parasol.

Has respirado hondo y has dicho:

“No, si no estoy tan mal para manejar”.

Desde aquí agradezco a mi Dios (o a tu Dios, si crees en otra cosa) que puedas estar leyendo este correo después de semejante estupidez.

Y espero que la última vez que te pasó haya sido hace años, en la adolescencia,
con un lóbulo prefrontal inmaduro, lleno de hormonas y con problemas de autoestima por esa necesidad constante de tener cosas por demostrar.

Si te pasó este fin de semana, ya no tienes el mix de hormonas de hace años, pero quizás te toque revisar tu lóbulo y tu autoestima.

Lo bueno es que ya no volverá a depender de ti.

Gracias al Dios que quieras, y a Mitsubishi.

Cual ‘Auto Fantástico’ medirá tu pulso, tu linealidad visual, tus tiempos de respuesta de aceleración y frenado en relación a tu desviación estándar normal.

En resumen, va a calcular con IA si estai curado como piojo.
O curada como tagua.

Lo mejor viene después: Lo que decidirá el auto.

Si nota signos de conducción bajo los efectos del alcohol, el auto está programado para
hacerse recagar contra el primer poste que pille.

Así solo mueres tú y no muere nadie más por tu falta de lóbulo prefrontal y autoestima.

Sacando un conductor, un ciudadano y un ser vivo que merece ir a ver al Dios que haya elegido.

Obvio es mentira, solo apoyará la conducción para que no mueras y no mates a nadie.

Pero me parecía salomónico, dantesco y asimoviano darle ese poder.

pd: Déjate de manejar curado/a, madura.

pd2: O elige opciones sin alcohol. Punto.

Reply

or to participate